
- Trastornos de ansiedad (trastorno de ansiedad generalizada, TEPT, fobias específica, TOC, ansiedad social)
- Trastornos del sueño (insomnio, apnea del sueño, narcolepsia, trastornos del ritmo circadiano..)
- Trastornos de la conducta alimentaria (anorexia nerviosa, bulimia nerviosa, trastorno por atracón…)
- Trastornos del estado de ánimo (depresión, bipolaridad, trastorno afectivo estacional, distimia…)
- Trastornos de la personalidad (trastorno límite de la personalidad, TLP, trastorno dependiente de la personalidad…)
- Trastornos del comportamiento (trastorno de conducta, trastorno negativista desafiante…)
- Memoria (memoria a corto y largo plazo, memoria de trabajo, etc.)
- Atención y concentración
- Funciones ejecutivas (planeación, toma de decisiones, resolución de problemas, control de impulsos)
- Inteligencia (capacidad de razonamiento, resolución de problemas, y adaptación)
- Secuelas tras lesiones cerebrales, como un accidente cerebrovascular o un traumatismo craneoencefálico.
- Alteraciones en el desarrollo infantil, como TDAH, TEA o problemas de aprendizaje.
- Enfermedades neurodegenerativas, como demencia o Alzheimer.
- Evaluación del impacto de enfermedades mentales o trastornos del estado de ánimo, como la depresión o ansiedad, sobre las funciones cognitivas.
La evaluación incluye una serie de pruebas especializadas que permiten analizar las capacidades cognitivas y emocionales del paciente, proporcionando información clave para diseñar estrategias terapéuticas o educativas.